Janmāṣṭamī 2007
July 19th, 2010El nacimiento de Kṛṣṇa
por Su Santidad Guru-prasād Swami
Queridos Vaiṣṇavas,
Por favor acepten mis más humildes reverencias. Todas las glorias a Śrīla Prabhupāda.
Hay muchísimos aspectos sobre el nacimiento de Kṛṣṇa. Estoy enviando este pequeño mensaje como un complemento a los significados de Śrīla Prabhupāda y a la narración de los ācāryas previos sobre las causas del nacimiento de Kṛṣṇa. Yo espero que esto sirva para complacer a algunos vaiṣṇavas, lo cual es mi única esperanza para el éxito.
Mahārāja Parjanya era el rey más célebre de Vraja. Él tenía cinco hijos:
Upananda, Abhinanda, Nanda, Sannanda y Nandana. Todos ellos eligieron a Nanda como el hijo más glorioso y el más capacitado para gobernar a los vaqueros. Nanda era muy tímido, pero finalmente aceptó.
A él se le dio la más gloriosa de las muchachas vaqueras como esposa. Pero el tiempo pasó y no tuvieron hijos. Nanda estaba muy deseoso de tener un hijo. Todos los residentes de Vraja hicieron sacrificios y pidieron por él para que tuviera un hijo digno. Él debía tener un hijo glorioso para heredar el reino de tan ilustrado padre. Aún después de los yajñas no hubo ningún resultado. Nanda le dijo a su esposa que el había visto en el regazo de ella a un hermoso muchacho obscuro, con ojos inquietos, tomando leche de su pecho. Yaśodā respondió:
»Sí, yo he visto lo mismo, pero me sentía muy tímida para revelarlo«.
Ellos decidieron hacer votos por un año. Después de esto, el Señor apareció en un sueño y les dijo que pronto iba a aparecer como hijo de ellos, así como lo había hecho en vidas anteriores. Sin embargo el niño no llegó. Viéndolos a ellos muy infelices, una mujer santa, quien era una mística y astróloga apareció: Paurnamasi. Ella predijo, habiendo sido dicho por la diosa de los Vedas, que Yaśodā tendría un hijo espléndido —Kṛṣṇa— entre las modalidades de la naturaleza, quien iba a subyugar la maldad y quien estaba lleno de cualidades trascendentales e iba a hacer a todos felices.
Un corto tiempo después, Rohiṇī llegó a Vraja; ella estaba embarazada y fue enviada a ellos por la persecusión de Kaṁsa. Luego Yaśodā, después de servir a Nanda fielmente, estaba cansada y tuvo una visión: ella vio un muchacho joven escondiéndose detrás de una muchacha joven. El muchacho se situó en el corazón de Nanda mismo, y después entró en el corazón de Yaśodā. La muchacha entró en el vientre de Yaśodā. Despues de despertar, Nanda le dijo a ella que él había tenido el mismo sueño; estaban confundidos y después muy felices. La noticia sobre el embarazo de Yaśodā se difundió y todos estaban muy alegres.
Después Yogamāyā extrajo al séptimo niño de Devakī de su vientre, y trasladó al niño del vientre de Rohiṇī y colocó a Saṅkarṣaṇa —Él fue sacado— en su lugar.
Ella tuvo su hijo glorioso, quien se llamaba Rāma, y también Bala, y finalmente Balarāma.
Después, en la noche más auspiciosa en el octavo mes de Bhadra, el miércoles, con la constelación de Rohiṇī, en el yoga-harśana, apareció Śrī Kṛṣṇa, y Yogamāyā apareció como su hermana mayor. Todas las cosas maravillosas aparecieron; toda clase de flores brotaron; toda de clase de felicidad abarcó el universo; los semidioses fueron bendecidos.
Devakī también tenía a la Suprema Personalidad de Dios en su vientre, quien fue transferido de la mente de Vasudeva a su corazón. Él apareció ante Vasudeva y Devakī como el Nārāyaṇa de cuatro manos. Ella le había orado al Señor Nārāyaṇa para que apareciera, temerosa del cruel Kaṁsa. Él lo hizo. Vasudeva y ella ofrecieron oraciones. Todavía ella sentía temor por su hijo, debido al afecto de madre.
Después Él tomó la forma de un niño de dos manos. Por arreglos de Yogamāyā, todos los guardias se durmieron, todas las puertas de las celdas se abrieron y Vasudeva procedió con lo destinado, para proteger a Kṛṣṇa, aunque Él protege a todo el mundo.
Yogamāyā también hizo el arreglo para que Kṛṣṇa ocupara el vientre de Yaśodā, mientras que Su expansión se manifestó ante Vasudeva y Devakī. En Su forma energética como el viento, Yogamāyā transportó a Kṛṣṇa desde el vientre de Yaśodā y lo colocó al lado de ella, y cubrió a Yasoda de tal manera que ni pudo reconocer al niño. Después ella se quedó al lado de Él como su hermana menor. Gargamuni había predicho la aparición de Vraja-Kiśora, diciendo que Él algunas veces aparece como el hijo de Vasudeva, y que Él aparece como aṁsa-bhagena, manifestaciones múltiples —como la forma de Vasudeva Kṛṣṇa—.
Vasudeva entró en la oscuridad de la sala de maternidad de Yaśodā y colocó la forma de Kṛṣṇa que sostenía en sus manos en la forma original de Kṛṣṇa y tomó a Yogamāyā con él.
Todos los habitantes se despertaron por la potencia de Yogamāyā y ellos pudieron ver a Kṛṣṇa en el reflejo de sus corazones. Kṛṣṇa ya se había manifestado y Yaśodā quería llorar, pero el éxtasis no la dejó. Kṛṣṇa apareció más hermoso que un zafiro obscuro. Sus ojos desafiaban el esplendor de un loto recién brotado. Su refulgencia era más grande que millones de soles, pero más fresco que incontables lunas. Todos vinieron a ver al maravilloso recién nacido.
Sus mentes no podían aceptar que Él fuese un niño ordinario: ¿era Él una guirnalda de lotos, o un zafiro gigante, o qué?, ¿tal vez un semidios? A medida que ellos lo contemplaban, incapaces de retirar sus ojos de Su atónita belleza, Él comenzó a enrollar algunos de los encrespados mechones entre Sus pequeñas manos, el cual con un sólo dedo pudo levantar la formidable Govardhana y movió Sus manos y piernas, encarcelando las mentes de las Gopīs en Sus pasatiempos. Aunque Sus actividades aparecieron externamente como ordinarias, ellas hicieron que todas las maravillas contenidas en los ilimitados universos parecieran insignificantes.
El nacimiento de Kṛṣṇa está perfectamente descrito por Śrīla Prabhupāda en El Śrīmad-Bhāgavatam: transformó todo y a todos. El Verano se volvió primavera y otoño simultáneamente; las mejores cualidades del día y la noche se manifestaron.
Los brāhmaṇas se olvidaron de los demonios y sus disturbios. El nacimiemto de Kṛṣṇa no es un evento histórico. Él nace diariamente en nuestros corazones por pensar primero en Él y después por cantar Su santo Nombre; por hacerlo nosotros también cambiamos las situaciones en nuestras vidas. Los más obscuros momentos son llenados de luz, las más grandes tribulaciones son bienvenidas como retos.
Kṛṣṇa está siempre acompañado por Su energía interna, quien hace todos los arreglos para el placer del Señor. Si nosotros invitamos a la energía interna —Hare— por llevar al Señor en nuestros corazones, como ella hizo con Él para sacarlo del vientre Devakī y Yaśodā, entonces yoga-kṣeman vahamy ahaṁ, Él nos suplirá con todo lo que necesitemos.
Yo espero que todos ustedes estén bien, que Janmāṣṭamī les de el ímpetu de servir a Kṛṣṇa más intensamente en todas su vidas.
Su sirviente,
Guru-prasād Swami