Navegación :.

Guru-prasād Swami

Discípulo iniciado de Su Divina Gracia
A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda

Fundador Ācārya de la

Sociedad Internacional para la Conciencia de Kṛṣṇa

20 años como Sannyasi

Octubre de 2002, Ciudad de México

Citas Reseña

Jagat Caksur Prabhu: Siempre me impresionó mucho de Maharaja la sencillez, la humildad y lo estricto en sus votos de Sannyasi de una forma tan simple y natural.

Foto Gurudeva

Entonces realmente puedo apreciar muchas muy buenas cualidades. No puedo enumerar todas porque son muchas definitivamente, pero sí puedo decir que la convicción de Maharaja en las palabras de Srila Prabhupāda, y la fe que tiene en su misión, realmente son muy grandes. Porque incluso viniendo de una familia muy rica, sus padres no estaban a favor de que fuera devoto. Incluso le ofrecieron muchas tentaciones: si se casaba le iban a dar mucho dinero, una gran fortuna, pero él estaba convencido de llevar una vida de renuncia y de celibato toda su vida. ¿Para qué?: para dedicar toda esa energía al servicio de la misión de Srila Prabhupāda y complacerlo.

Entonces puedo decir que todos son muy afortunados… todos somos muy afortunados de tener su compañía —especialmente sus discípulos—, de tener un maestro espiritual genuino, un seguidor sincero y entregado a los pies de Srila Prabhupāda y a su misión.

Entonces deseo de todo corazón que podamos de nuevo reunirnos para celebrar los veinticinco años [¡jay!], que será una fiesta mucho más grande, porque tradicionalmente en nuestra sampradaya los veinticinco años se consideran los años de plata. Entonces tradicionalmente los sannyasis celebran esos veinticinco años como algo muy importante —otros vaisnavas lo han hecho—. Pero… ¡claro!, esta fecha —veinte años— también es muy importante, por supuesto, si no, no estaríamos aquí, ¿verdad?… compartiendo y recibiendo entusiasmo y beneficio de su buena compañía.

Foto Jagat Caksur Prabhu

Entonces podemos ver el amor espontáneo que los devotos sienten por él. Nadie les pidió que hicieran nada especial; espontáneamente quisieron hacer algo especial, mostrando así su agradecimiento, su cariño, su amor por su maestro espiritual. Eso es algo muy loable, muy bonito. Es un ejemplo para todo el movimiento, ese intercambio. Y realmente me anima a mí también a continuar con el deseo de servir a Srila Prabhupāda y a mis hermanos espirituales como a Srila Guru Prasad Maharaja.

¡Srila Guru Prasad Swami Maharajá Ki! ¡Jay!

[¡Jay!]

S.S. Gunagrahi Maharaja: No es fácil hablar en Español después de una comida tan grande [risas]. Por otro lado es muy fácil glorificar a mi amigo querido, Guru Prasad Maharaja.

Por la misericordia tengo una amistad con Maharaja muy natural. Para mí, esto vale muchísimo: tener un amigo dentro del movimiento. Un amigo verdadero es muy importante para nosotros y a veces es difícil encontrar un amigo íntimo. Por eso estoy muy agradecido que Maharaja siempre me dio su misericordia en la forma de un amigo, y yo comparto los mismos sentimientos de Jagat Caksur Prabhu acerca del carácter de Maharaja. Por eso en este sentido valoro mucho su asociación, no solamente porque somos amigos —porque tenemos muchos amigos en el mundo—. Amigos que pueden darnos un buen ejemplo dentro de la conciencia de Kṛṣṇa es raro.

Y también quiero decir que sé que Maharaja hace años está dando su corazón a todos los devotos, y también a Srila Prabhupāda, en el sentido de que él está trabajando en una zona que no es tan fácil trabajar; hay muchas dificultades y él nunca manifestó ningún tipo de desánimo. Siempre está muy entusiasmado de seguir adelante con las facilidades que Kṛṣṇa está dándole, y a veces no hay facilidades, pero esto no frenó a Maharaja.

Foto Gunagrahi Maharaja

Estoy muy feliz de que los devotos estén aquí, porque con esto me doy cuenta de que los devotos también están apreciándolo muchísimo. Y otra forma de apreciar a Maharaja —como sabemos— es ayudarlo en su misión en el servicio de Srila Prabhupāda. Es lo que él necesita más que nada: necesita de la cooperación de todos los devotos. Él entiende la visión de Srila Prabhupāda, sabe la visión... él sabe lo que Prabhupāda quiere. Solamente tienen que seguir su ejemplo y tienen que seguir sus instrucciones, y de esta manera… de hecho, es la única manera para que puedan tener éxito. Sus instrucciones son sumamente importantes, y puedo ver esto también en el Yatra —más ahora que antes—. Por eso yo también estoy muy animado para venir: debido a la cooperación de los devotos, en la manera en la cual están empujando adelante para complacer a Srila Prabhupāda.

S.S. Guru Prasad Swami: Muchas gracias.

Foto Citsukananda Prabhu

Citsukananda Prabhu: ¡Srila Prabhupāda Ki! ¡Jay!
¡Srila Guru Prasad Maharaja Ki! ¡Jay!

Desde hace muchos años conozco a su maestro espiritual…

Cuando fui a Costa Rica, supe de un devoto que solo estaba distribuyendo libros… ¡Muchos libros! Y la cosa maravillosa es que sólo se reportaba para mandar dinero al templo. Y como toda autoridad, uno dice: «¡Ay, que bueno!, ¡qué buen devoto! [risas], ¡Que Dios lo bendiga!"…» Siempre mandó dinero, aunque no estaba en el templo. No tenía tiempo de ir al templo porque siempre estaba distribuyendo libros. ¡Y otra cosa maravillosa es que después me di cuenta que tenía un grupo de sankirtana! «¿Pero cuántos brahmacaris hay?…» ¡No!, ¡eran puras matajis! [risas]. Entonces yo pensé cosas, y cuando regresaron un día de sankirtana, con todas estas matajis, y conocí a Guru Prasad Maharaja, yo me di cuenta de que era recto y puro: como agua cristalina, limpio y sano. Sólo tenía una ambición de distribuir los libros de Srila Prabhupāda.

Porque yo no tengo la misma mentalidad, no pensé que otros la pudieran tener. Nunca cedió a ningún otro deseo; solamente servir a Srila Prabhupāda. Y renunció a la idea del matrimonio muy temprano en su vida… Por eso puede ayudar a tantas madres, tantas hermanas y tantas hijas.

Si alguien me dice «Ayuda a la madre», yo puedo quizás dar un consejo, pero yo tengo a mi esposa y mis hijos. No tengo capacidad de ayudar mucho. Yo tengo que estar en muchas cosas. Entonces, para mí decir veinte días de sannyasi sería muy difícil… Entonces veinte años para mí sería como la montaña Meru… ¡tan firme!

Otra cosa que supe, [es] que cuando Maharaja recién conoció la conciencia de Kṛṣṇa, cuando él iba en la universidad, recibió una revista y él inmediatamente se atrajo a la conciencia de Kṛṣṇa —debido indudablemente a su pasado—. Nadie puede ejecutar servicio devocional en este nivel si no ha tenido muchas actividades piadosas «sukriti»… mucho «sukriti»… muchas actividades piadosas.

Me ha contado muchas historias, pero afortunadamente siempre me ha dicho muchas bellas historias de su vida y compartimos como amigos. Entonces me dijo su historia como soldado en el ejército de los Estados Unidos. Entonces a Maharaja lo hicieron «chaplain» (capellán —N. del T.—). «Chaplain» es como guía religioso en el ejército. Lo pusieron como una autoridad, como un padre, como un representante de la conciencia de Kṛṣṇa o hinduismo, y algunos se burlaban de él, especialmente un sacerdote que siempre lo quería opacar, decir cosas feas de él. Este hombre sólo trataba de decir cosas feas para que nadie creyera en Kṛṣṇa. Pero un día, cuando menos se lo esperaba ese sacerdote, por gracia de Kṛṣṇa vino Maharaja cantando Hare Kṛṣṇa por una playa de Panamá, y de repente volteó a ver que ese sacerdote tenía, con botellas de vino, a dos muchachas a su lado: casi se murió del infarto. Kṛṣṇa quiso que su devoto sobresaliera otra vez, y que toda la falsedad de tantas personas, todo se va… muchas cosas pueden decir.

Que bonito que nosotros, en vez de sentir envidia, al contrario: estamos muy contentos que discípulos de Srila Prabhupāda están llevando una vida tan ejemplar para todos nosotros. Y no sólo le deseamos veinte años más de Sannyasa: ¡Que toda su vida la deje en toda la gloria del servicio a Srila Prabhupāda en ese estado de pureza! ¡Que Kṛṣṇa te bendiga y nos bendiga a todos nosotros!

Hare Kṛṣṇa.

Rama Govinda Prabhu: En [la] conciencia de Kṛṣṇa es un poco difícil encontrar amigos; aunque no he estado muchos años trabajando aquí, siempre he estado en contacto con Maharaja por E-Mail. Siempre tengo como una convicción de que Maharaja me puede ayudar dándome consejos exactos, y también identificándome con Srila Prabhupāda, corrigiéndome cuando me estoy desviando. Yo creo que es muy meritorio ser amigos, pero también animar al servicio devocional a Srila Prabhupāda, que es cuando la prueba de la amistad se manifiesta. Entonces yo siempre tengo confianza especial en él, y sé que en consejos me va a ayudar. Prácticamente lo he experimentado.

Apreciando también veinte años de sannyasi, le doy las gracias [a] Srila Prabhupāda, que me [ha] mandado un hermano espiritual como él, que me ha soportado, me tolera y me sigue aconsejando de cualquier manera.

Hari Bol.

¡Su Santidad Guru Prasad Swami Ki! ¡Jay!

Foto Reunión

S.S. Guru Prasad Swami: Quiero agradecer a todos los hermanos espirituales que están aquí, que entre muchos hermanos espirituales que conozco y tengo —y que son muy queridos—, los que están aquí especialmente me han apoyado y a veces también me corrigen. Y yo agradezco mucho porque nadie debe querer ser independiente: La conciencia de Kṛṣṇa es para aprender cómo ser dependiente —y no independiente—.

A veces cuando uno está con muchos devotos jóvenes que [me] aprecian —en mi caso no sé por qué, pero tal vez por ser buen actor, o algo así me aprecian— y de los hermanos espirituales, siempre le recuerdan [a] uno quién es, especialmente Jagat Caksur Prabhu. Yo [lo] aprecio por su absorción en el Kṛṣṇa-lila, en Kṛṣṇa-katha, con tanto gusto que me anima siempre a querer escuchar, siempre más y más, de Kṛṣṇa.

Y Gunagrahi Maharaja —yo puedo hablar miles y miles de cosas de cada uno, pero como alguien dijo: «el pastel»— siempre ha sido un emblema de determinación desde que lo conozco; siempre muy determinado, muy absorto. Cuando se absorbe en algo y se decide a hacerlo lo hace. Como fue ahora a Argentina, que estaba realmente en un caos total, ¡prácticamente un Yatra destruido por problemas, por muchas cosas! Pero ahora él tiene organizado un grupo de doce, quince brahmacaris, viajando y distribuyendo libros. Y muchos otros programas; están levantando la finca.

Cuando yo visité esa finca, la única cosa que pensé era que «Voy a huir de aquí», porque había más mosquitos que granos de arena en la playa, que [me] persiguieron por todos lados. Yo pensé: «¿Por qué compraron esa finca?» Pero con su determinación la están desarrollando.

Rama Govinda Prabhu siempre ha sido un buen consejero. Siempre me dice lo que tengo que corregir y no solamente eso: siempre aprecié desde la primera vez que lo conocí, su gusto por leer los libros de Srila Prabhupāda, y también su deseo de siempre hablar de Prabhupāda, glorificar a Prabhupāda y servir a Srila Prabhupāda. Especialmente una vez aquí, en este cuarto, me hizo recordar muy profundamente a Srila Prabhupāda. A veces cuando nosotros estamos tan ocupados en otras cosas que negligimos un poco nuestra conciencia de nuestro fundador acarya.

Citsukananda Prabhu siempre ha sido un ejemplo desde la primera vez que lo conocí, en 1976, en el templo de Nueva York. Mi presidente de templo en ese momento era Narayana dasa. Él dijo: «Aquí esta Citsukananda». Yo recuerdo que tenía sus anteojos negros que me recordaban a Clark Kent [risas]; muy fuerte y hermoso. Tenía sus niños y yo quería decir algo, y un niño estaba «No, no», y la esposa «Venga para acá» [risas]. Y él dijo: «Un momento, nos vemos después». Y a través de los años siempre Kṛṣṇa nos ha juntado. Siempre me ha apoyado; ha sido un hermano mayor muy cariñoso y un gran ejemplo por su amor por Srila Prabhupāda. Muchas veces por las diferentes indicaciones que Srila Prabhupāda dijo, a veces aparentemente está en el trasfondo, pero siempre está absorto en Srila Prabhupāda y la prédica. Siempre él me ha animado tanto por ver su espíritu de prédica. Él puede estar en el lugar más remoto del mundo, pero cuando uno va allá siempre tiene un grupo de gente, y está animando a la gente y busca la manera tan amable de hacer que la gente vea que con la fe en particular, o con las creencias en particular que ellos tengan, ellos también pueden incluir a Kṛṣṇa. Y Kṛṣṇa le ha dado un don muy especial de hacer un puente entre la conciencia de Kṛṣṇa y la mentalidad particular de la gente.

Y también a todos ustedes, que probablemente si los nombro a todos sería un programa muy largo. Pero realmente, si tengo veinte años de estar en la orden de Sannyasa, es porque tantos Vaisnavas tan buenos y tan dedicados me animan. Porque [ser] Sannyasi no es fácil en kali-yuga para nadie.

Y yo recuerdo en este cuarto, en 1976, primer Ratha-yatra de México… después del Ratha-yatra yo tenía un grupo mixto —como dijo Citsukananda Prabhu—… por un arreglo de mi presidente una vez yo me quejé: «Yo soy un brahmacari, no puedo llevar madres». Y él dijo: «¡Ah!, estás más apegado de ser un brahmacari que de distribuir los libros de Srila Prabhupāda». Y yo… «¡oops!» [risa]. «Pero es bueno ser brahmacari» [—dije]. «Sí, pero eso es externo; distribuir los libros de Srila Prabhupāda es interno…» Entones yo dije: «¡Wow! Ok, yo voy a seguir con eso».

Entonces yo llegué aquí, y mi GBC en ese entonces, junto con Hrdayananda Maharaja, me llamaron en este cuarto —aquí mismo, donde está sentado Citsukananda, y yo donde Jagat Caksur Prabhu— y dijeron: «¿Cómo está viajando con mujeres?» Y dije: «Bueno… hablen con Narayana… yo no sé… no es mi deseo». «¡No, entonces tiene que casarse!». Yo: «Para nada» [risas]. Y me dijo: «¡Yo soy el GBC y tiene que obedecerme!». Yo le dije: «Bueno, cuando Brahmaji le habló de eso a los Kumaras… ¡se rehusaron! Entonces… de la misma manera… ¡y ni siquiera usted es mi guru!, con todo respeto». Yo le dije: «Si me trae una carta firmada por Srila Prabhupāda, lo consideraré, ¡pero aún así voy a argüir!… pero con todo respeto, a ustedes mis superiores». Ellos dijeron: «Vamos a hablar de eso mañana». Y yo decidí que «eso no me suena muy bien», y a las cuatro de la mañana agarré la camioneta con Saunaka Prabhu y le dije: «¡Vamos a Nueva Orleáns! ¡Voy a hacer sankirtana ahí y a ver qué pasa!».

Después ellos estaban buscándome por teléfono: «¡¿DÓNDE ESTÁ ESE GURU PRASAD?!» Y finalmente me localizaron y dijeron: «¡Regresa para acá!»— «Bueno, si ustedes me amenazan, para nada». Entonces finalmente me dijeron que todo estaba bien, que regresara.

Me regresaron y dijeron: «Ahora tú vas a ser presidente del templo de Costa Rica, ya que Narayana no va a continuar». Yo dije: «¡Ah, eso es peor todavía!, ¡ya me voy!» [risas]. «¡Yo no quiero ser presidente de templo! ¡Yo quiero hacer sankirtana!» Entonces me predicaron que si yo manejaba a los devotos, entonces es mayor sankirtana; si puedo animar a los devotos de hacer sankirtana.

Foto Srila Prabhupāda

Yo creo que por la buena asociación de los devotos, por la inspiración de tantos hermanos espirituales que han cuidado de mí, de mi mente loca, [de] mis sentidos descontrolados y todo, y también por el pequeño deseo de que a pesar de mi resistencia no pude resistir ante el deseo de Srila Prabhupāda de distribuir sus libros, yo pensé que «Tengo que continuar, porque es lo que quiere Srila Prabhupāda».

Rama Govinda Prabhu: Yo quiero decir una cosa más: Que cuando estábamos en Mayapur, yo me quedé impresionado —¡porque casi nos cuesta la vida!— porque Guru Prasad Swami, que estaba investigando una cosa y no le importó ser recto, dijo las cosas tal cual… «blanco es blanco». Es una cosa la cual me impresionó bastante de Maharaja. ¡Eso es lo que significa ser sannyasi!: Estar determinado ante cualquier circunstancia por decir la verdad… ¿Te acuerdas?

S.S. Guru Prasad Swami: Sí, lo recuerdo muy bien.

Citsukananda Prabhu: Él estaba investigando cosas que tenía que investigar para el GBC. Entonces él fue investigando tratando de sacar la conclusión y la verdad, y [a] algunos no les convenía que sacara la verdad a la luz. Entonces fue amenazado de muerte —y casi casi—, pero Kṛṣṇa no quiso; Kṛṣṇa lo salvó.

S.S. Guru Prasad Swami: Yo pensé que «Si sucede, por lo menos estoy en Mayapur».

Citsukanada Prabhu: ¡Me preocupa a mí, porque si sucede, yo estoy en «maya», no en Mayapur!

Foto Gurudeva

S.S. Guru Prasad Swami: Yo también agradezco especialmente los buenos sentimientos de todos ustedes, [sus] deseos. Espero que Kṛṣṇa, Srila Prabhupāda, Sri Caitanya Mahaprabhu, puedan darme la capacidad de servirles —como es mi cargo en este momento—. Uno no sabe cuál es el deseo del Señor: En un momento puede ser una cosa, en otro momento puede ser otro servicio, pero por ahora es un gran honor y placer, un gusto de estar aquí con todos los devotos, tratar de prestar algún servicio, y seguramente [es] por la sinceridad de ustedes que puedo hacer algo. Y también agradezco mucho el muy buen prasadam; todo el mundo estaba hablando maravillas del prasadam de hoy, diciendo que «¡Ojalá que haya más aniversarios! ¡Cualquier cosa! ¡Podemos inventar algo!» [risas].

Bueno, yo quiero agradecerles miles de veces: Si he podido dedicar algunos años a servir esta misión de Srila Prabhupāda, que eso pueda servir para que ustedes también hagan lo mismo; los que tienen menos y los que tienen más, que me sigan inspirando para que yo siga adelante.

¡Srila Prabhupāda Ki! [¡Jay!]

¡Sri Sri Radha Madana Gopala Ki! [¡Jay!]

¡Ananta-koti-Vaisna-Vrnda Ki! [¡Jay!]

¡Nitay Gour premanande!

¡Hari, Hari Bol!

¡Su Santidad Guru Prasad Swami Maharaja Ki! [¡Jay!]

Citsukananda Prabhu: «Aisvan Bhava»… En todas las películas hindúes, en Hindi se dice: «¡Que vivas mucho!»

S.S. Guru Prasad Swami: No sé si eso es una bendición o una maldición. En Kali-yuga, ¿quién sabe qué es mejor?… ¿No?

Después Srila Gurudeva se dispuso a cortar el pastel que los devotos le prepararon, agregando un comentario más:

S.S. Guru Prasad Swami: Después de hacer un año de sankirtana, hubo una emergencia en el templo de Costa Rica y me pusieron en la cocina y el altar —inclusive antes de tener brāhmaṇa—. Entonces hacía pasteles todos los días. De alguna forma u otra, Kṛṣṇa me dio un problema con los dedos que no me permitía entrar en la cocina… entonces tenía que hacer sankirtana. Ya no recuerdo, pero hacia pasteles, no tan grandes pero todos los días; pasteles y arroz dulce. Por eso soy un buen conocedor de pasteles y arroces.

Finalizamos la celebración con un extático bhajan dirigido por Prabhu Citsukananda. Mientras repartíamos el pastel, Gurudeva nos indicaba, de acuerdo a la etiqueta, a quién repartir primero pastel, y una de sus instrucciones fue que primero repartiéramos a los niños.

Volver al índice de artículos»

Copyright © 2008-2024 Guru-prasād Swami.